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 Disfrutando de Milán

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Katherin O'Donnell

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MensajeTema: Disfrutando de Milán   Jue 25 Feb - 16:16

Había viajado a Milán para según “ir de compras” pero en verdad deseaba salir de la rutina aburrida de Inglaterra. Para mucha gente era sorprendente vivir ahí pero en realidad ver lo mismo toda tu vida lo hacía monótono.

Al estar en Milán me hizo sentir más feliz, era bastante diferente a mi ciudad natal, pero esta le ganaba por la tranquilidad que la rodeaba. Inglaterra el ruido era la primera palabra para describirla.
Me encamine hasta una plaza, hacia un poco de calor, eso hizo que mis mejillas se ruborizaran un poco, pare bajo la sombra de una carpa. Descase un rato para seguir viendo las demás tiendas, entre a una a probarme unas cuantas prendas que llamaron mi atención, pero parece que cuando te diviertes el tiempo pasa volando.

Cuando salí ya era de noche, bufé aun deseaba seguir en esto de las compras pero el reloj estaba en mi contra, pero aun así al cansaría a ver un par de tiendas mas, antes de que cerraran. Como lo dije pude ver más cosas, ya eran las 8: 00 pm. Corrí hasta una nevería antes que cerraran, tenía ganas de una rica nieve.

Con mi nieve de chocolate me fui a disfrutar la noche en un parque. Había gente, familias cuidando a sus hijos en los juegos, sonreí e era tan lindo ver a los pequeños reír y más cuando sus mejillas se ponían rosas.
Me senté en un columpio saboreando mi nieve, mientras miraba divertida a los niños.
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Adrian Von Rosse

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MensajeTema: Re: Disfrutando de Milán   Jue 25 Feb - 17:17

Había vuelto a separarme de mis hermanas, pero esta vez no fue para ir al mismo lugar al que iba siempre, sino que fui por otro camino, alejándome cada vez más desde el último lugar donde las había visto. Algunas veces prefería estar solo, por eso me había ido a un lugar donde no fuese muy lógico para que me encontrasen. Me había parado frente a una cartelera en el aeroparque e hice ta-te-ti para decidir cual era el lugar al que iría. La suerte me llevaría a donde quiera que fuese.

Terminé llegando a una bonita ciudad cuando apenas estaba anocheciendo. El momento justo para que alguien como yo pudiese salir a dar una vuelta antes de tener que ocultarse cuando volviese a salir el sol y así no dar a luz lo que era. Las calles ya se encontraban iluminadas por las farolas y la gente continuaba su camino, aunque con un poco más de parsimonia que las personas de las grandes ciudades.

Me senté en un banco de algunas de las plazas del lugar. Cerca tenía los juegos de los niños, así que los gritos de los niños hacia sus madres me llegaban como bocinazos. Empujé mi gorra hacia delante para que tapase mis ojos y me recosté de forma vertical en el banco, disfrutando de la tranquilidad que brindaba el lugar. Sentía que el viento movía un poco mis rubios cabellos y el borde de mi camisa de color claro.

Pensé que quizá de la forma en la que estaba parecía un adolescente drogado o borracho que se había sentado en el banco a pegar una siestita a la hora que fuese de la noche. Sonreí de lado y cerré los ojos, dejando que la oscuridad a mi alrededor fuese mayor.
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Katherin O'Donnell

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MensajeTema: Re: Disfrutando de Milán   Jue 25 Feb - 20:55

Seguía mirando atenta sonriendo, en ese momento me dieron ganas de volver a ser una niña, y que mis padres vivieran, para volver a disfrutar aquella época. Ser consentida por mi padre y ser reprendida por mamá. En verdad me quejaba tanto de ellos, pero ahora vivir sin ellos era peor, sin nadie que te digiera que era bueno o malo, que se preocupara por ti y cuidarte, alguien que te ayudara para poder sobrevivir en este mundo. Suspire cuando termine mi nieve, me recargue en la cadena de columpio.

Alguien estropeó mi vista, un joven se había sentado enfrente, fruncí el ceño tratando de ver a los niños jugar, pero era imposible tapaba todo el cuadro. Me levante para caminar hacia la banca donde está. Me quede tras de él, -hacer amigos no estaría mal-pensé. Me cruce hasta donde él estaba para tomar asiento a su lado, sonreí de medio lado, su rostro no se podía mirar, hice una mueca volteando a ver hacia enfrente llena de ilusión.

- Buenas noches… - le salude sin verlo, solté una risita cuando un bebito se tiraba del tobogán la y caía, se miraba tan inocente- Son tan lindos - pensé en voz alta . – Ah, soy Katherin , ¿y tú? – me presente mientras preguntaba su nombre, voltee a verlo inclinándome para poder verle el rostro, tenia curiosidad de saber como era.

Cuando me di cuenta de mi acto algo acosador o intimidante, di un respingo sonrojada volviendo a clavar mi vista a enfrente, derecha por el nerviosismo que me dio. Ahora pensaría mal de mí, era un repelente para esto de socializar pero trataba de dar mi mejor esfuerzo pero parecía que no era suficiente.
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Adrian Von Rosse

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MensajeTema: Re: Disfrutando de Milán   Jue 25 Feb - 22:14

Estaba disfrutando de la enorme tranquilidad que sentía en aquel momento. Era reconfortante sentir el aire soplar a mi alrededor y también que viniese el delicioso aroma que poseían los niños que estaban jugando en la plaza hasta mi. Aunque mis sentidos estuviesen muy bien desarrollados prefería privarme de la vista por unos cuantos segundos, minutos, horas o lo que fuese para poder apreciar todo desde otro punto de vista… o sentidos mejor dicho.

Mi tranquilidad personal se vio interrumpida cuando sentí que alguien se había acercado más de lo normal. ¿Un viejito curioso quizá que me había visto? No… no me parecía, sentía como que era un joven. Esta persona que sentó a mi lado en el banco, bien cerca de mí como para molestarme un poco en mi pacífica noche. Podía sentir su corazón dando bombazos y la sangre fluir por sus venas y arterias.

Aspiré el aroma y sonreí de lado. Levanté un poco mi gorra aun haciendo que mi rostro estuviese bajo la sombra de esta y miré fijamente a esta persona. Era una chica, no era muy importante. Su voz que sonaba un poco como la de una niña interrumpió mi querido silencio. Dejé mi gorra para que volviese a tapar mi rostro y volví a recostar mi cabeza contra el borde superior del banco.

-Ya lo creo- solté una risa leve que se debería de haber escuchado media apagada o simplemente no escuchado a causa de lo que me ocultaba y sonreí de lado sin que ella pudiese verme-. Adrián- le respondí con voz aun apagada por la gorra y me la quité para mirar a la muchacha.

Observé que se había inclinado hacia donde estaba y se podría decir que estaba casi sobre estaba sobre mi. No me había percatado de cuando se había acercado, ya que me había perdido mirando los árboles. Bésame, le ordené a través de su mente. Me encantaba jugar con las personas ordenándoles cosas. Le sonreí como todo un galán y vi como se había puesto completamente roja. Esas reacciones humanas me encantaban.
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Katherin O'Donnell

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MensajeTema: Re: Disfrutando de Milán   Jue 25 Feb - 23:11

Mi mente pensó que besara al tal Adrian, me acerque a él, no podía negarme trataba de detenerme pero no podía, - aah! No, no, no ,no – me repetí en mi mente. Cerré los ojos no quería ver que pasaría, aun así la curiosidad hizo que viera despistadamente, me quede con cara de “ WTF” cuando ya estaba a pocos centímetros de su rostro.

- Aaah! – me queje cuando, ya estaba juntando mis labios con los de él. Quede perpleja sintiendo como me podía roja hasta las oreja. Abrí los ojos de golpe mirándolo, mi corazón latió a un millón por segundo. Cerré los ojos y nose que pasaba que involuntariamente seguía besándolo. No deseaba hacerlo pero lo hacía, ¿Qué me sucedía?

Me recargue en su hombro dando leves empujones para quitarme pero no podía, ya no me quedaba de otra más que ceder. Era extraño pero ya que más hacia, más que aceptarlo.

En mi mente gritaba como loca histeria, mi corazón seguía latiendo sin control y mi rostro estaba más rojo, eso era odioso, hacia ver lo nerviosa, avergonzada y apenada que estaba.
Como si no fuera suficiente, que lo besara de la nada para que mi sonrojo delatara toda la importancia que me hacía sentir esto.
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Adrian Von Rosse

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MensajeTema: Re: Disfrutando de Milán   Vie 26 Feb - 1:05

Tal como le había ordenado se acercó más a mi mientras que se quejaba porque una parte de ella igualmente se negaba a hacerlo y me besó. Prefería que las cosas fuesen un poco más… voluntarias que tener que hacerlo yo mismo, por eso la obligué, aunque también prefería que lo hubiese hecho sin una orden, pero así igual era divertido.

Sentí que su órgano vital más importante comenzó a latir desenfrenadamente y que toda su sangre corría hasta sus mejillas, dándole un color rojizo a su pálida, aunque no tanto como la mía, piel. Sostuve la mano con la que estaba empujándome levemente el hombro asegurándome de detenerla para que no me golpease más fuerte y se lastimase la mano, ya que… sería una lástima, ¿no?

Había dejado de respirar, ya que no me era necesario y así me aguantaría de morderla mientras me besaba, pero no estaba seguro de cuanto tiempo podría durar ella sin respirar, así que, finalmente, le dije que ya estaba para que se separase, aunque tampoco hubiese hecho falta porque ella podría haber terminado en cualquier momento.

Le guiñé el ojo y me reí bajito como un niño pequeño que acababa de hacer una travesura que prefería ocultársela a sus padres. Acaricié su mejilla sin importarme que el cambio de temperatura que fuese a sentir iba a ser verdaderamente grande, pero quizá fuese inclusive agradable sentir algo frío sobre una zona donde está caliente. En este caso, sus mejillas.

-Que linda- susurré y me reí nuevamente bajito. Le sonreí con una sonrisa totalmente deslumbrante y bella para cualquier humano que la viese. Dejé que mi mano cayese al fin ya la miré de reojo, ya que ella había vuelto a sentarse bien y si miraba hacia delante nada más vería los árboles y el cielo.
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Katherin O'Donnell

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MensajeTema: Re: Disfrutando de Milán   Vie 26 Feb - 17:48

Me quite sin respirar, sentía que soltar un grito agudo por la culpa de esa sensación que no entendía que era, lo mire de reojo dudosa de lo que había sucedido pero en verdad paso.. – Waaa! – grite en mis adentros, escondiendo mi rostro de la vista de el. Suspire para regresar a mi estado normal, mientras relajaba mi respiración, luego al sentir su piel fría en mis mejillas, me altero mas, este niño había estado en un congelador.

Volvía a suspirar más tranquila, acomode mi pelo, que ya estaba acomodado pero bueno,
así me quitaría el nerviosismo haciendo algo para olvidar que estaba ahí.
Cuando pensaba disculparme por eso, mi mente me hizo recordar lo que había dicho “que linda”, moví la cabeza a los lados para olvidar eso.

De reojo lo mire haciendo la que no lo miraba, - Perdón, no sé que me paso – susurre,
haciendo una barrera entre él y yo con mi pelo tapándome. Rodee los ojos, no tenia porque ponerme así era alguien que ni conocía y además dudo que nos miráramos de nuevo.

Cerré los ojos de golpe, no podía negar que me había gustado besarle… eso creo, decidí aclarar mi mente. Me le acerque y le volví besar.
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Adrian Von Rosse

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MensajeTema: Re: Disfrutando de Milán   Vie 26 Feb - 18:54

Solté una risa leve al que ver que intentaba ocultarse tras su cabello para que no pudiese verla. Era gracioso ver a los humanos tener ese tipo de reacciones, y aun más gracioso en ella. Se notaba que era una chica en plena adolescencia. Supuse que debía de tener más o menos dieciséis años o por ahí.

Sentí que su respiración tardó unos cuantos segundos en tranquilizarse y volver a tener el ritmo común que había tenido antes de que la obligase inconscientemente para ella a que me besase. Nunca sabría que era lo que la había empujado a besarme de repente, porque seguramente su deseo no había sido aquel, sino que había sido forzada. Se le notaba con solo haberle visto un segundo su rostro.

-No te preocupes- me reí. Si supiera que es lo que había pasado en verdad tendría que ser yo el que se estuviese disculpado y no ella, pero no pensaba decírselo, ya que no tendría mucho sentido quizá la explicación. Lo mejor era que pensase que había sido voluntario o que algún fantasma o algo había aparecido y la obligo o lo que sea.

Volví a reacomodarme en el banco en una posición un poco más cómoda para ver el cielo que de a poco se estaba cubriendo de nubes. La noche hermosa y estrellada ya se estaba arruinando con lo que podría llegar a ser una llovizna, por lo que suspiré, un poco indignado por ello, y cerré los ojos, desconectándome completamente.

Sentir que ella me estaba besando nuevamente me sorprendió bastante, ya que esta vez yo no había ordenado que lo hiciese. Abrí los ojos repentinamente y la miré pícaramente, tomándola de las mejillas y jalándola levemente para que se pusiera sobre mí y que estuviese quizá un poco más cómoda. Dejé que tomase aire.

-¿A qué vino ese segundo beso?- le pregunté enarcando una ceja y mirándola fijamente. Claramente ahora no había sido obligada a hacerlo y tampoco sabía que ahora las adolescentes se lanzaban a besar a cualquiera que se les sentase al lado o que les empezase a hablar. Tendría que intentarlo quizá un poco más.
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Katherin O'Donnell

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MensajeTema: Re: Disfrutando de Milán   Vie 26 Feb - 21:57

Me deje de llevar, retando a mi moral, cuando reaccione y mire me percate cuando recordé que debía respirar. Tome un bocado de aire, inflando mis mejillas cuando lo mire. Agache la cabeza, y comencé a jugar con mi pelo, buscando una respuesta racional.

Levante la vista y el rostro, le di una cachetada aunque me dolió mas a mí que lo que debería haberle dolido a él, abrí la boca dejando salir un leve grito ahogado, - Auch – musite, mirando mi mano, bufé genial ahora parecía una histérica golpeadora sin argumentos.– Porque me dejas hacer eso – lo mire con los ojos entre cerrados para desviar la vista, mi pena me superaba en grande.

Mi mano punzaba, hice una mueca pareciera que hubiese golpeado una pared. Por un momento lo ignore para picarle las mejillas con los dedos, tenía el rostro duro - ¿Te pones botox? – le pregunte llena de ingenuidad, si me contestaba que si, me reiría. Reí entre bajos, para hacer una mueca viendo mi dedos picotear su mejilla, además esta helado, con mi mano buena me quite la bufando como pude, me enrede con ella pero pude librarme, no lo mire si lo hacía me pondría peor de lo que ya estaba, le rodee con ella.

- A ver si con eso te calientas – susurre, sonrojandome, mordiéndome el labio, sonreí nerviosa. Me sentía bipolar por un lado tenía ganas de portarme indiferente con el pero otra parte hasta se preocupaba por él, como si lo conociera. Me estoy dando miedo, pensé.

Por un minuto que parecía más tiempo en mi mente. Me puse a pensar que lo que estaba cruzando en mi mente, bueno ya estaba hecho mejor haría como si nada, tal vez esto haría que no fuera tan callada y tímida. De alguna forma estaba cansada de ser como soy, tenía que cambiar algo de mí.
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Adrian Von Rosse

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MensajeTema: Re: Disfrutando de Milán   Vie 26 Feb - 22:56

Esperé a que me respondiera mientras veía que estaba jugando con un mechón de su cabello. Le volví a sonreír resplandecientemente mientras que la miraba fijo. Clavé despacito para no hacerle daño mis dedos índices en sus mejillas para desinflarlas y me reí. Parecía una niña verdaderamente.

Me reí a carcajadas sin preocuparme si era educado o no cuando me pegó una cachetada y luego se quejó de que le había dolido. Era obvio, seguramente se acababa de quebrar la mano por ello, pero no era mi culpa, sino de ella por haberme cacheteado sin ninguna razón. Quizá porque me había reído, no sabía.

-¿Hacer qué?- le pregunté inocentemente y tomé la mano con la que me había golpeado entre las mías para que cuando le pasase el efecto del dolor inicial se calmase un poco, todavía recordaba lo que era quebrarse algo y el dolor que había en ello. No era muy lindo-. ¿Por qué me pegaste?- le pregunté intentando regañarla y negué.

Volví a negar con la cabeza y le sonreí cuando me preguntó si me había puesto botox. ¿Qué clase de hombre usaría botox? Y mucho menos un vampiro. Seguí sonriéndole y le acaricié la cabeza como si se tratase de una niña pequeña y no una adolescente con las hormonas que le desbordan.

-No… el botox no me va- arrugué la nariz y seguí riendome-. ¿Te parece que me puedo poner de eso?- me encogí de hombros y suspiré. La mente de las personas algunas veces era rara. Que yo supiera mi cara no se veía redondita o rellenita como para decir que me había puesto de eso ni nada parecido.

Observé que se estaba peleando con la bufanda que llevaba puesta y un poco más y se ahorcaba enfrente mío con esa cosa de lana que usaban los humanos para cuando hacía frío, pero me sorprendió ver que me la puso a mi. No tenía frío, no era capaz de sentirlo, así que no tenía sentido, pero mi temperatura corporal hablaba sola al parecer.

-Gracias- no tuve más que decirle y le besé la mejilla. Me reí al ver que se había vuelto a poner roja como un tomate. Sentía su sangre transitar rápidamente hacia sus mejillas para colorearlas.

Aun seguía sin soltar su mano con la que me había golpeado. Temía que si no la sostenía iba a sentir más el dolor y no me quedaría otra más que llevarla a un hospital, aunque tarde o temprano tendría que llevarla a pesar de que los detestase.

-Pero no tengo frío. ¿No te das cuenta por como voy vestido?- dije con voz de niño y me reí. Mi atuendo no era nada parecido a como si en verdad tuviese frío –considerando que tenía la camisa a medio cerrar-, pero fue un buen gesto de ella por lo menos el preocuparse porque me… ¿enfermara? ¿Qué era eso? Ya lo había olvidado con el paso de los años, así que no lo recordaba.
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Katherin O'Donnell

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MensajeTema: Re: Disfrutando de Milán   Vie 26 Feb - 23:46

- Te pegue por dejándote – murmuré contestando a su pregunta, aunque me arrepentí de soltar eso, mire como tomaba mi mano, quería que muriera de un paro. Respire tranquilamente, ignorando eso. Pensaba agradecerle pero no podía, sentía que me saldría un hilo de voz.

Antes de mi lucha con la bufanda, le había visto fijamente al rostro, no había notado que era…”guapo”, hice una mueca viéndolo, ok, ahora pensaba que era lindo y de buen ver. – De nada –musite cuando me agradeció lo de la bufanda, me puse mas colorada con su beso en la mejilla.

Mi mano me punzaba pero no sentí nada de dolor, suspire aliviada, - Ya no me duele, de hecho desde que te pegue no me duele – le mire para luego ver mi mano. Estaba roja, reí entre bajos, pero no pude aguantar me comencé a reír a carcajadas. Por mi estúpido acto de darle una cachetada.

Escuche su voz, lo mire y fruncí el ceño – Pues si no tienes, regrésamela, porque yo si – dije ofendida, aunque me daba lo mismo, con mi mano libre puse sobre la bufanda. Le saque la lengua- Según no tienes frio, pero estas como un tempano de nieve – le dije, quite mi mano de la bufanda para ponerla sobre su mejilla, parecía como si tocara un hielo quemaba.

- Hielito –refunfuñe, quitando mi mano de su mejilla, y rodaba los ojos, mire a mi alrededor y note que era más tarde, me quede perpleja, no tenía idea de que hora era. Eso era lo único que me faltaba, por instinto puse mi frente sobre su pecho, murmurando lo torpe que era entre dientes.

Me quede ahí note algo, peque mi oreja al lado de donde se supone que puedes llegar a escuchar perfectamente el corazón de alguien palpitar. Me quite de ahí rápido, cuando note que le molesto.
Quite mi mano de las suyas para sentarme bien, y encogerme de hombros, - Perdón – musite. Escondí mi mano lastimada, hacia frio pero no tanto para que comenzara a temblar.
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Adrian Von Rosse

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MensajeTema: Re: Disfrutando de Milán   Sáb 27 Feb - 1:50

Solté una risita bajita y le sonreí. Yo no me había dejado besar, era ella la que se había lanzado a besarme, así que no podía echarme la culpa y mucho menos pegarme, aunque me pareció que había sido para infligirse daño ella misma que a mi. Yo no era malo… creo…

-No me puedes decir eso cuando tú eres la que me besó, no yo!- les respondí indignado. Las mujeres eran difíciles, ahora recordaba por qué era que prefería no mezclarme mucho con ellas y menos si eran de la edad de Kathe. Eran peores y más quisquillosas.

Me reí cuando se puso aun más colorada que antes. Podía sentir su sangre correr debajo de su blanquita piel, pero por suerte no me tentaba mucho, ya que me había alimentado hacia tan solo horas. Me pregunté si ya habría notado el color carmesí que poseían mis ojos o no.

-¿Quieres que te suelte entonces?- le pregunté soltando instantáneamente su mano. Sino le dolía entonces no hacía falta que la sostuviese entre mis frías manos para evitar el dolor. Quizá también si la soltaba iba a dejan tan colorada que seguramente a este paso se me quedaba desmayada en el banco y no sería muy bueno que una joven niña quedase así… Sacudí mi cabeza y le sonreí.

La miré raro cuando comenzó a reírse a carcajadas de la nada. ¿Qué chiste me había perdido que yo no estaba riéndome como ella? Supuse que se había vuelto loca o que ya estaba delirando a causa de la mano.

-Bueno, no te enojes- traté de calmarla mientras me reía y me encogí de hombros-. Créeme, no tengo frío, puedo aguantarlo sin problemas- le sonreí cálidamente. En verdad no era muy bueno que se hubiese dado cuenta de que mi temperatura corporal era demasiado baja como para ser la de un humano común, pero debía de tragárselo de buena manera.

Tomé la mano que me había puesto sobre la mejilla y le sonreí. La dirigí hacia su mejilla para que se diese cuenta de que ella también tenía un poco de temperatura de más a causa de su sonrojo. Le guiñé el ojo y la solté.

-Con mucho gusto- le respondí y me quité la bufanda para ponerla rodeando su cuello-, pero prefiero que tú no seas el hielito a que yo no lo sea- le saqué la lengua y tiré de las puntas de la bufanda para acercarla a mí y esta vez ser yo quién la besara. Por lo menos ahora sí tendría una buena razón para pegarme una cachetada si quería.

La solté y le sonreí, esperando a que viniese mi próxima cacheta para frenarla antes de que me pegase y se infligiera más daño a ella misma. Cuando apoyó mi frente sobre mi pecho iba a abrazarla, pero cambié de idea rápidamente cuando apoyó el oído en la zona donde se encontraba mi corazón no latente.

La miré de mala manera y la separé bruscamente de mí antes de que pudiese haberse dado cuenta de si algo en mi interior latía o estaba parado completamente como si estuviese muerto. Sonreí de lado. Esperaba que no se hubiese dado cuenta, sino estaría en problemas y no me quedaría otra más que arrebatarle su joven vida de sus manos, ya que no conocía otra manera mejor de hacerla olvidar.

-Eso debería de decirlo yo- murmuré y vi su reacción rechazando seguir teniendo su mano entre las mías. Suspiré y tiré de vuelta mi gorra hacia delante, tapando mi rostro como había estado antes de que ella me hablase. Prefería que no me odiase realmente.
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Katherin O'Donnell

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MensajeTema: Re: Disfrutando de Milán   Sáb 27 Feb - 22:41

Me negué a verlo, subí mis piernas a la banca para abrazarlas, tratando de olvidar todo, solo recordar el momento cuando le salude y ya.
No tenía idea de que decir, cerré los ojos pensando algo, pero mis temas de conversación era demasiado tontos e infantiles. Sin pensarlo comencé a tararear una canción de cuna, parecía que eso aclararía mi mente, y así fue.

- No, yo tuve la culpa…– susurre, abriendo los ojos despacio, bostezando, sonreí mirando los juegos ya solos. El aire movía las copas de los arboles, ese ruido me gustaba, y más ver como se movían las hojas de aquí para allá, haciendo que el roció cayera, haciendo que el aire fuera húmedo y fresco. Además que me gustaba sentir el roció en el rostro, reí entre bajos

Baje mis piernas, para levantarme del lugar, pero perdí el equilibrio, me recupere a tiempo de visitar el suelo, me acomodarme la bufanda, haciendo como si no hubiera pasado nada, - Que torpe soy – me dije, riéndome de mi misma. Di unos pasos para adelante y atrás, para luego balancearme con las puntas de los pies, mirando el piso, como si buscara algo.
No entendía porque le había molestado que tratara de escuchar sus palpitares. Me encogí de hombros. En fin, dicen que los hombres son difíciles de entender. Deje de balancearme, para pararme enfrente de el, viendo ahora mis pies, no quería verle el rostro. Sentía que volvería a ponerme roja, perder el control de mi corazón, y hacer otra ¿locura?
Hice una mueca ladeando la cabeza, para levantar el rostro, desviando la vista, cruzándome de brazos, -¿De dónde eres…. Adrian? – pregunte, casi en un susurro, encogiéndome de hombros.
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Adrian Von Rosse

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MensajeTema: Re: Disfrutando de Milán   Lun 1 Mar - 1:00

-¿Sabes? Creo que va a llover- le dije luego de haber movido un poco la gorra para dejar al descubierto mi boca para que ella pudiese escuchar lo que decía. El cielo se veía cada vez más nublado y ya ni podía ver la luna por ello. Arrugué la nariz y suspiré. Que lastima que la noche se arruine de esta forma tan mala, pensé y volví a suspirar.

La miré de reojo a través de la gorra y reí por lo bajini. Prefería dejar la conversación de la culpa a un lado o sino nunca íbamos a dejar ese tema y de seguro viviríamos culpándonos mutuamente. Prefería no hacerlo, así que, si ella quería, que se quedase con la culpa, y si no quería, que me la dejase a mi, no me afectaría tener la culpa de algo más además de todas las demás cosas por las que ya me sentía culpable desde que mi existencia comenzó.

La perdí de vista cuando se puso de pie, pero aun así escuché el ruido de cuando casi se cayó y la atrapé por el brazo antes de que tocase el suelo para que no se lastimase… y que quizá hubiese sangre luego del impacto. Eso no hubiese sido muy bueno porque mis instintos cazadores se hubiesen activado y… chau Katherin en ese caso, aunque no quiese y tratase de evitarlo con todo mi ser. La solté y me reí.

-No voy a contradecirte- seguí riéndome bajito. Esperaba que no volviese a intentar pegarme para que se siguiese haciendo daño. Era un poco peligrosa en ese aspecto, pero intentaría evitarlo para que no se siguiese lastimando por mi culpa… no más culpas me había dicho antes e intentaría que fuese de esa forma para poder cumplirlo sin fallos.

Me quité la gorra al sentir que había dejado de moverse y se había parado enfrente de mí. Era un poco inquieta por lo que había demostrado, pero parecía agradable. Le sonreí. No dejaba de mirar sus pies como si me mirase fuese a comerla con la mirada o algo por el estilo. Prefería que no me hablase mirando hacia abajo, era un poco de… cobardes.

-De Inglaterra- le sonreí. Tenía una pregunta que quería hacerle, ya que parecía un poco o quizá muy chica-. ¿Qué edad tienes?- unas pequeñas gotas hicieron contacto con mi fría piel al caer. Miré hacia arriba y me puse de pie, para acercarme a Kathe y ponerle la gorra para que no se mojara el cabello. Ya sabía que las chicas algunas veces eran un poco… quisquillosas con el tema de su cabello y la lluvia y no quería escuchar quejas.

-Creo que iría bien de meteorólogo en el noticiero, ¿no?- le pregunté en broma al haber predicho que iba a llover al ver las nubes que se habían formado en el cielo. Sonreí de lado y le pasé por los hombros la campera que había traído conmigo sin ninguna razón, ya que de entrada sabía que no iba a utilizarla, ya que me parecería un poco incómodo llevarla puesta.
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Katherin O'Donnell

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MensajeTema: Re: Disfrutando de Milán   Mar 2 Mar - 0:20

Di un respingo, a culpa de misrecuerdo, cuando escuche la voz del joven hablarme, -como si alguien mas estubiera -, lo mire lo tenia enfrente poniendome su gorra, por primera vez preste atencio na sus ojos, eran al parecer rojos. Parapdie tres veces para ver si era en verdad lo que veia o ya me estaba haciendo daltonica. – 15 años futuramente 16 – conteste, viendo el cielo. Suspire con desanimo – Es mejor que me vaya – musite, quitandome la gorra para ponersela a el.
Cuando me iba a dar la vuelta, para huir de ahí antes que empezara a llover, escuche como las nubes tronaron. Brinque al escuchar ese ruido que hacia que me temblaran las rodillas.
Solte un gritillo, cerrando los ojos. Tapandome los oidos, no desba escuchar ese ruidos estremesedor.

Espere un rato para quitar mis manos de mis oídos, y encogerme de hombros – jejeje, perdon por gritar – susurre, bajando la mirada al igual que el rostro era penoso que me hubiese mirado así. Las lagrimas comenzaron a abultarse en mis ojos.
Si decia algo mi voz se quebraria y terminaria, llorando como una pequeña. Esta a punto de echarme a correr cuando de nuevo se escucho ese ruido. Brinque, dando me la vuelta, para abrazarlo y esconderme en sus brazos. Me mordi el labio con fuerza para contener el llanto.

Hasta que me fisure el labio inferior, pero no me importaba, - Perdon, perdon – susurre, abrazandome con fuerza el.
No me di cuenta pero ya tenia lagrimas corriendo por mis mejillas, eran de miedo pero mas de pena, me sentia ridicula.
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Adrian Von Rosse

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MensajeTema: Re: Disfrutando de Milán   Mar 2 Mar - 19:31

Observé que parpadeó varias veces mientras me miraba. ¿Tenía algo raro en la cara? Creía que no, salvo… mis ojos, claro, pero con ellos no podía hacer nada y me gustaba más el color carmesí que el color azul que tenían antes, cuando era todavía humano y no había ocurrido la guerra que le quito la vida a la mayoría de mi familia y ciudadanos. Sacudí mi cabeza para quitarme esos pensamientos de mi mente, no quería que me viese deprimido…

Como suponía, tenía más o menos la edad que había pensado, tan solo un año menos, ya que en mi mente le había dado unos dieciséis o diecisiete, no quince, pero andaba por ahí el número. No me dio tiempo a que le dijese algo antes de que se diese media y comenzase a correr. Sin embargo, no fue mucho lo que avanzó porque se detuvo a los pocos segundos y gritó cuando un relámpago sonó.

La seguí corriendo a velocidad normal de un humano y la abracé por la espalda, evitando que se mojase más de lo que seguramente estaría luego. Era raro ver a humanos que se asustaban por ese tipo de humanos, pero los había… como ella.

-Mira, ya se silenció- le susurré para tranquilizarla y la solté-, así que no llores, ¿si?- le sonreí y me puse a su altura retirando con mi pulgar las lágrimas que se habían formado alrededor de sus ojos. Se volvió a dar la vuelta, supuse que fue para volver a echarse a correr, sin embargo, su idea fue olvidada cuando volvió a tronar, ya que se dio media vuelta y me abrazó fuerte.

La abracé, protegiéndola. Sin embargo, me preocupara que se enfermara al estar abrazando a una roca congelada encima cuando estaba mojada. La empujé conmigo para ponernos bajo el resguardo de un árbol cercano.

-¿Por qué te disculpas?- solté una risita y observé que no solo gotas de la lluvia eran las gotas que tenía sobre su rostro, sino que también lágrimas ocasionadas por su llanto silencioso. Las retiré secándolas con el borde de la manga de mi camisa y le sonreí. Hice un chasquido con mi boca y negué levemente con la cabeza-. Pensé que eras un poco más valiente- me burlé, pero no porque quisiese que se enojase conmigo, sino porque quería que dejase de llorar.
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Katherin O'Donnell

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MensajeTema: Re: Disfrutando de Milán   Mar 2 Mar - 23:27

Lo mire llena de pena, se portaba tan…lindo que era vergonzoso, nunca nadie se había tomado tantas molestias. Me encogí de hombros, después que me llevo hasta debajo de un árbol. No había prestado atención antes de estar debajo del árbol con él, tenia tanto miedo y angustia que solo asimile que había quitado mis lágrimas antes de desbordarse. – Me disculpo, porque soy infantil – susurre, bufando.
Desvié la vista, suspirando cuando me dijo eso de pensaba que era un poco valiente, me encogí mas de hombros, lo trate de mirar pero mejor me puse a jugar con mi dedos, mientras hacia una mueca viendo que me había mojado, suspire con desanimo no tardaría a en temblar por culpa del frio. – Todos tenemos un talón de Aquiles – susurre, sonriendo de medio lado.

Me toque la ropa, viendo que era lo realmente estaba mojado para ver si no moriría de hipotermia en mi camino a un hotel. Me aleje de el un poco – Tu también estas mojado – susurre, mirando su ropa, para luego la mía y reí entre bajos. Le abracé – Gracias – musite, poniéndome de puntitas para darle un beso en la mejilla, y dejarlo de abrazar.

Le sonreí, era tan lindo y guapo. Me quede perpleja en pensar en eso, el hacerme ¿guapo? ¿Lindo?, era como decir que el viejo gordo carnicero fuera atractivo, hice una mueca en pensar eso, movía la cabeza a los lados, para borrarme eso de la mente. Si que ya estaba mal, pero él me ponía mal.
Bufé, eso si era una mala treta de mi mente e inconsciente. Reí en mi mente, el gustarme, JA JA!, jamás, ni lo conocía. Comencé a reírme de mi misma en mi mente, burlándome de ese pensamiento, como si pudiera pasar. – De seguro ya tienes novia..o..¿no? – dije aunque mi lengua me hiciera trabarme para que no digiera eso, pero una parte de mi le dio curiosidad de saber si tenía o no. Aun así me debería dar lo mismo la respuesta.

Arquee la ceja y lo mire, aunque en realidad ni le prestaba atención a el, mi yo estaba en mi mundo tratando de aclararla ya que estaba algo confundida y nublada por muchas dudas que había surgido por culpa mi intención de olvidar y negar lo que una vez paso.
Fruncí el ceño y le dije algo en mi mente, aunque él no lo escucharía, sonreí animada para confesar algo sin que él lo supiera. Podría haberme puesto a brincar mientras me burlaba de él, y confesaba en mi interior. Pero sería algo extraño y raro.
Y ahora si que no me bajaría de rara. Grite en mi interior como si él me fuera a escuchar. “Adrian me gustas y no sabes, que genial y perfecto, que me pondría a bailar brincando enfrente de ti, porque no lo sabrás, jamás de los jamases “. Sonreí de oreja a oreja, feliz y desahogada.
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Adrian Von Rosse

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MensajeTema: Re: Disfrutando de Milán   Miér 3 Mar - 1:50

Me reí levemente y puse una mano sobre su cabeza, acariciándole su cabello mojado. La hubiese despeinado, pero luego querría volverme a pegar porque le quedaría mal porque estaba completamente empapada y el cabello de esa forma no le quedaría muy bien, aunque sería gracioso igual.

-Solo un poco- me burlé haciendo un gran tamaño exagerado con mis manos y le guiñé un ojo mientras le sonreía. Me encogí de hombros por lo que dijo a continuación sobre que todo el mundo tenía un talón de Aquiles-. Menos yo, claro- levanté mi cabeza al cielo mostrando un buen signo de superioridad. Como si no lo fuese, me dije y sonreí de lado.

Se alejó de mí y la miré fijamente para ver que era lo que hacía. Estaba mirando su ropa, para luego mirar la mía. No sentía que estaba mojada, así que ni me incomodaba, además de que mi camisa ayudaba mucho a la comodidad. Ladeé la cabeza cuando me abrazó para darme un beso en la mejilla y terminó dándome un beso al borde de mis labios.

Vi sus raras reacciones de la nada. Me pregunté en qué estaba pensando para sonreír, luego hacer una mueca, luego sacudir la cabeza, luego suspirar, y, finalmente, volver a sonreír. Me preguntaba que cosas se le estaban pasando por la cabeza o si ya se había vuelto loca en el poco tiempo que la conocía. Su pregunta me sorprendió un poco.

-No, ni nada que se le parezca- le respondí, aun un poco sorprendido, y enarqué una ceja-. ¿Acaso te importa si tengo?- sonreí de lado y me reí por lo bajo, negando levemente. La gente de ahora era muy curiosa, pero que preguntase lo que quisiese mientras que yo creyese que estaba bien y no me molestase responderle lo que fuere. Tenía curiosidad de saber si ella tenía o no, pero… ya de por si dudaba que fuese afirmativo porque me había besado una vez a su propia voluntad sin que yo la siguiese obligando.

Observé su sonrisa y un pensamiento llegó a mi mente sin haber deseado entablar comunicación mental con nadie. Escuché lo que ella me dijo y quedé perplejo, sin saber que hacer o decirle. Sonreí de lado y reí por lo bajo, pensando en que responderle.

¿Y por qué no se lo dices de frente?, le pregunté, contestándole en su mente y haciendo que no se notase que era yo el que le estaba hablando en verdad. ¿Por qué no le dices que sea tu novio si tanto te gusta?, le seguí preguntando y me quedé quiero en mi lugar esperando a que tuviese algún tipo de reacción y me dijese algo en respuesta. Sería divertido de ver, más aun ya que había utilizado la tercer persona a propósito.
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Katherin O'Donnell

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MensajeTema: Re: Disfrutando de Milán   Miér 3 Mar - 15:13

Me quede helada, cuando algo me contesto. – ya me volví loca, despistadamente me lleve la mano a la frente, tal vez tenía fiebre y ya estaba alucinando, ya solo me faltaban ver elefantes rosas. Pero no tenía ni fiebre, de hecho mi frente estaba fría y fresca. Si no era eso, ¿Qué era?

Aun así, tenía ganas de contestarle a lo que podía ser... ¿mi conciencia?, o mi mente trastornada… -después de esto ira a terapias -. “Porque es extraño que le diga eso a poco de conocerlo…” le conteste aquella voz. Eso era extraño, ahora me sentía como un bicho raro, hablando con algo que podía ser imaginario. “ocupare terapia…. Si le pregunto eso…la respuesta seria: no” conteste, mientras bajaba la mirada, arqueando una ceja para luego, verlo de reojo. Me encogí de hombros dada por vencida.

Me recargue en el tronco del árbol, para quitarme el suéter que tria y amarrarlo a mi cintura, lo bueno que tenía una blusa de mangas largas, para así deslizarme hacia abajo para sentarme sin ensuciarme. Abracé mis piernas, recargando mi mentón en mis rodillas.
Antes de escuchar una respuesta decidí agregar algo más a mis argumentos para negarme a decirle o preguntarle sobre esto. “El es mucho para mí”.

Cerré mis ojos, algo adormilada, sentía como la ropa pegada mi por lo mojada que estaba, bufé, pero bueno me daba lo mismo. Estaba cómoda con su compañía para que se interrumpiera esa sensación agradable.
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Adrian Von Rosse

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MensajeTema: Re: Disfrutando de Milán   Miér 3 Mar - 22:22

Sonreí por las respuestas que me dio y evité reírme, cosa que logré y conseguí sin problemas. Vi que resbaló para sentar en el suelo, pero yo no me moví, quedándome de pie junto a ella y mirándola desde arriba. Sonreí de lado, ¿cómo podía estar tan segura de que si me lo preguntaba iba a darle un rotundo no si incluso era yo el que le estaba mandando la indirecta? Respuesta fácil: porque no sabía que estaba escuchando lo que me estaba diciendo y porque tampoco sabía que era yo, sino que… seguramente pensaba que era cualquier otra cosa, y lo de luego iría a terapia me lo confirmó.

¿Cómo puedes estar tan segura de que te dirá que no? ¿Acaso puedes leer su mente para saber que se negará a lo que le preguntes?, le pregunté. Ya sabía la respuesta, pero si ella me hiciese lo mismo tenía que o decirle la verdad o mentirle. Esperaba que nunca lo hiciese. ¿Y crees que tú eres poco para él, entonces?, enarqué una ceja aprovechando que no me estaba mirando.

Como te subestimas…, le dije medio bromeando y me reí en silencio para que siguiese sin notar que era yo con quién estaba hablando en su mente. Me acuchillé sin tocar el suelo con mis piernas para no mancharme el jean y la miré fijamente.

-¿En qué piensas?- le pregunté rompiendo el silencio que se había formado con la conversación muda, haciendo como que no sabía lo que en verdad pensaba, aunque quizá tenía algún otro hilo de pensamiento que no iba dirigido hacia mí para que lo escuchase. Tenía el aspecto de estar dormida o en un efecto parecido y la lluvia no dejaba de caer. Si se quedaba sentada allí y se dormía se iba a enfermar grave.
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